La industria de la construcción se caracteriza tradicionalmente por un alto nivel de lesiones, ocupando constantemente posiciones de liderazgo en el número de accidentes. La situación se complica en condiciones de escasez de personal, cuando las empresas se ven obligadas a atraer masivamente a ciudadanos extranjeros, en particular de países vecinos. A menudo, estos trabajadores tienen un bajo nivel de competencias en el ámbito de la seguridad industrial y una actitud específica hacia los riesgos. En su presentación, Artur Voznarovich, Director de HSE de la empresa «Rudstroy» (Grupo de Empresas «Metalloinvest»), comparte su experiencia en el desarrollo e implementación de una metodología única de evaluación inicial en HSE para ciudadanos de Uzbekistán, destinada a reducir las lesiones y desarrollar una cultura de seguridad.
Ante la falta de soluciones preparadas en el mercado, el equipo de «Rudstroy» desarrolló su propia metodología de 90 minutos, que consta de cinco bloques clave. El ponente analiza en detalle cada uno de ellos, destacando su enfoque práctico y su adaptación al público objetivo.
Para evaluar la propensión de los candidatos a comportamientos de riesgo, se utiliza el test de Schubert. 25 preguntas ayudan a identificar a los trabajadores cuyo comportamiento puede representar una amenaza en la obra, lo que permite tomar decisiones fundamentadas sobre la contratación o la necesidad de un mayor control.
Diez preguntas se centran en las especificidades de la producción en la construcción. Comprueban la comprensión de conceptos elementales relacionados con los peligros a los que los trabajadores se enfrentarán a diario.
Utilizando la mecánica de un popular programa de televisión, se pide a los candidatos que relacionen imágenes visuales (fotos) para encontrar una similitud común relacionada con la seguridad industrial. Este enfoque no estándar facilita la percepción de la información cuando existe una barrera del idioma.
A los candidatos se les muestran fotografías reales de las obras de construcción de la empresa. La tarea es identificar los peligros y evaluar los riesgos. Esto permite comprobar las habilidades prácticas de control visual del entorno de trabajo.
El ponente muestra, utilizando el ejemplo de un extracto de la película soviética «Vysota» (Altura), cómo se puede involucrar a los trabajadores en el proceso de búsqueda de infracciones de los requisitos de seguridad. Los candidatos deben notar las acciones peligrosas de los personajes, lo que entrena su atención.
Según los resultados de la evaluación, los candidatos se distribuyen en categorías (seguridad eléctrica, trabajo en altura, etc.) y se forman planes de desarrollo individual (PDI) para ellos. Los PDI incluyen materiales visuales y videos que son fáciles de entender. Un hallazgo importante fue la identificación de líderes informales entre los trabajadores. La interacción con el resto del personal a través de estos «agentes de cambio» resultó ser la forma más eficaz de mejorar la cultura de seguridad.
La implementación de la metodología permitió sistematizar el proceso de selección y proporcionar un enfoque individual para la adaptación. Se observó un alto nivel de participación de los candidatos. Sin embargo, el ponente también señala una serie de dificultades: la barrera del idioma, que requiere la participación de especialistas con conocimiento del idioma (por ejemplo, supervisores), los altos costos de tiempo para la evaluación y el acompañamiento, así como la necesidad de actualizar constantemente las tareas para evitar que se copien.
En el futuro, la empresa planea digitalizar la herramienta (traducción a formato electrónico para teléfonos inteligentes), ampliar la metodología a la evaluación de competencias profesionales y escalar el enfoque a todos los trabajadores contratados, incluida la realización de una preselección en el país de residencia de los candidatos.
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