La motivación de los empleados en el ámbito de la salud, seguridad y medio ambiente (HSE) es uno de los elementos clave para formar una cultura de seguridad en cualquier empresa. Sin embargo, a menudo los sistemas de evaluación y recompensa se vuelven demasiado engorrosos e incomprensibles para aquellos a quienes van dirigidos. En su presentación, Yulia Pavlycheva, gerente del departamento de desarrollo de la cultura de seguridad de PJSC MMC Norilsk Nickel, analiza el proceso de transformación del sistema de motivación utilizando como ejemplo el campeonato individual de la empresa.
La ponente muestra cómo la transición de un complejo estándar de 35 páginas con 37 criterios a un sistema de evaluación transparente y comprensible permitió aumentar exponencialmente el compromiso de los empleados. La principal conclusión: cuanto más simples y transparentes sean las reglas del juego, más personas estarán dispuestas a jugar y, en consecuencia, a participar más activamente en garantizar la seguridad en la producción.
Antes de la transformación, el sistema de competiciones de seguridad laboral en la empresa se basaba en un estándar voluminoso. En él se prescribían 37 criterios de evaluación que abarcaban todos los aspectos posibles: desde la seguridad industrial y contra incendios hasta la certificación de los lugares de trabajo e iniciativas generales (por ejemplo, la plantación de árboles).
La ponente señala las deficiencias clave del antiguo enfoque:
La transformación comenzó con un cambio de formato. El principio principal que destaca la ponente: «cuantas menos letras, más fácil de entender para la gente». El nuevo documento se redactó en un lenguaje sencillo, sin «paja», con una indicación clara de los plazos, las personas responsables y los canales de comunicación.
El siguiente paso fue la revisión de los criterios de evaluación. Se adaptaron a diferentes categorías de participantes: gerentes de unidades estructurales, gerentes de línea, especialistas en HSE y trabajadores. El número de criterios se redujo radicalmente y el énfasis se desplazó hacia indicadores proactivos y reactivos.
Para los gerentes se destacaron los siguientes indicadores clave:
Una innovación importante fue la automatización de la recopilación de datos. La mayor parte de la información (estadísticas de lesiones, realización de formación, identificación de RCS) la recopilan los organizadores de forma independiente a partir de los sistemas corporativos (SAP, ASKUB). A los participantes solo se les exige que proporcionen información sobre sus logros personales. Esto redujo significativamente la carga burocrática de los empleados.
Para los especialistas en seguridad laboral, además de los criterios estándar (formación, identificación de RCS), se introdujo el indicador «Cambio de imagen del bloque HSE» y la evaluación de las mejoras en el ámbito de HSE. La ponente subraya que este criterio permitió revelar el alto compromiso de los especialistas que, además de su trabajo principal, llevan a cabo muchos proyectos adicionales.
Para los trabajadores, los criterios clave fueron:
La simplificación del sistema y la automatización de la recopilación de datos arrojaron resultados impresionantes. En el primer año tras la introducción de las nuevas reglas, el número de candidatos que participaron en el campeonato individual aumentó de 30 a 110 personas. Esto demuestra claramente que unas reglas transparentes y comprensibles estimulan el compromiso del personal.
La ponente resume que la eficacia del sistema de motivación depende directamente de lo comprensible y conveniente que sea para las personas. Al dar un paso hacia los empleados, simplificando la estructura y reduciendo la carga burocrática, la empresa obtiene un compromiso real en cuestiones de seguridad, y no un mero relleno formal de papeles.
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