El desarrollo de una cultura de seguridad requiere pasar de métricas formales a una gestión consciente de los riesgos. Durante el seminario web, el jefe de servicios de HSE de KPMG, Sergey Kolychev, analiza los resultados de un estudio a gran escala de la industria, centrándose en los enfoques de las principales empresas industriales para el establecimiento de objetivos.
El índice tradicional de frecuencia de lesiones con tiempo perdido (LTIFR) sigue siendo el estándar básico necesario para las calificaciones ESG y los informes públicos. Sin embargo, el ponente subraya que el uso exclusivo de indicadores reactivos limita las oportunidades de prevención. Para una gestión de calidad, las empresas deben implementar métricas proactivas: registro de cuasi accidentes (Near Miss), auditorías de comportamiento y de calificación. Esto permite trabajar con la base de la pirámide de lesiones, identificando problemas sistémicos antes de que ocurran daños reales.
Se presta especial atención al trabajo con contratistas. Los estándares modernos de divulgación de información, incluido el GRI 403, requieren tener en cuenta las lesiones de los contratistas al igual que las del personal propio. Ignorar este factor distorsiona la imagen real de la seguridad en las instalaciones controladas por la empresa.
La cuestión de la justificación financiera de los costos de seguridad laboral a menudo desconcierta a los especialistas. La presentación examina en detalle la paradoja de la evaluación de daños: el daño financiero directo de las lesiones ordinarias (pagos, bajas por enfermedad) es demasiado pequeño para servir como un argumento de peso para inversiones a gran escala en seguridad.
En lugar de cálculos complejos y no siempre justificados, el ponente sugiere centrarse en pérdidas operativas comprensibles para el negocio. Tener en cuenta la gravedad de las lesiones a través de los días-hombre perdidos (impacto en el absentismo) y registrar las horas de inactividad del equipo principal proporcionan una imagen más transparente y convincente para la dirección. Es aconsejable aplicar una evaluación financiera completa principalmente a accidentes graves, donde operan los mecanismos de liquidación de seguros.
El éxito de la implementación de nuevos procedimientos depende directamente de la integración de los procesos de HSE en el modelo de negocio general de la empresa. El análisis muestra que los proyectos logran su objetivo solo si hay un cliente específico de producción, logística o mantenimiento que comprende el valor de los cambios y asigna recursos.
El ponente muestra, utilizando el ejemplo del trabajo de las empresas en condiciones de restricciones, que la participación de la alta dirección y la redistribución flexible de recursos permiten llevar las iniciativas hasta el final incluso cuando cambian los factores externos. El trabajo aislado del servicio de seguridad laboral sin el apoyo de los departamentos relacionados a menudo conduce a la ejecución formal de los planes o a su congelación.
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