El desarrollo de la cultura de seguridad es imposible sin las personas que trabajan a diario con las creencias de los empleados. Los formadores internos son el núcleo del cambio, especialistas cuya tarea es crear un entorno en el que se formen hábitos seguros. Mikhail Zhiganov, Jefe del Departamento de Desarrollo de la Cultura de Seguridad de Nornickel, analiza un problema clave: cómo mantener la motivación y el compromiso de los formadores cuando su trabajo se convierte en una cadena de montaje.
Formar a entre 50 y 60 mil personas al año requiere un esfuerzo colosal. Impartir las mismas formaciones cinco días a la semana conduce inevitablemente al agotamiento. El ponente muestra, utilizando el ejemplo de su empresa, cómo transformar el trabajo rutinario en un entorno de desarrollo donde los formadores quieran crecer y desarrollarse.
Para las generaciones de millennials y centennials, es fundamental sentir que avanzan. Una encuesta demostró que los formadores carecían de ciertas competencias. La solución no fue una formación formal en línea, sino cursos intensivos presenciales de alta calidad con expertos invitados.
Los programas impuestos "desde arriba" aburren rápidamente tanto a los formadores como a los asistentes. La presentación examina en detalle la transición hacia el desarrollo conjunto de materiales de formación. Desde 2023, los formadores actúan como metodólogos, participando en la actualización de los programas (por ejemplo, la transformación de DORP en "Tres pasos de seguridad").
Para retener a los especialistas valiosos, es necesario mostrarles perspectivas de crecimiento. El ponente da ejemplos de cómo los mejores formadores se convirtieron en gerentes y líderes de proyectos a través de concursos abiertos y la defensa de sus propias iniciativas.
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