El desarrollo de una cultura de seguridad en las grandes empresas industriales requiere pasar de medidas reactivas a una gestión sistémica de riesgos. En esta entrevista, Vladimir Varlamov, Director de HSE de SUEK, comparte sus veinte años de experiencia en la creación de estos sistemas en los principales holdings del país, incluyendo Evraz y Metalloinvest. La transición del cumplimiento formal de las normas a la seguridad consciente es imposible sin la participación activa de la dirección y la adaptación de las herramientas a las especificidades de cada producción.
El ponente analiza la práctica de realizar «contactos de seguridad». A menudo, los gerentes de línea perciben esta herramienta como una formalidad impuesta, pero su verdadero objetivo es involucrar a los trabajadores de producción en un diálogo y centrar la atención en cuestiones de protección. Un contacto bien estructurado permite evaluar el nivel de desarrollo de la empresa y la preparación del equipo para trabajar de forma segura. Es importante que los temas sean relevantes y que el diálogo concluya con tareas específicas y retroalimentación, en lugar de reducirse a una lectura monótona de instrucciones.
En la presentación se examina en detalle la diferencia de enfoques entre la metalurgia y la industria del carbón. El principio de «en la metalurgia cazamos riesgos, pero en el carbón los riesgos te cazan a ti» demuestra claramente el precio de un error en condiciones de alto peligro. En la industria del carbón, la materialización instantánea de un riesgo requiere una conciencia absoluta, entrenamiento constante y una profunda comprensión de las barreras de protección. Este enfoque se relaciona directamente con la experiencia de trabajo en las unidades de rescate minero, donde la evaluación de las propias fuerzas y el entrenamiento del equipo son una cuestión de supervivencia.
El factor clave para una transformación exitosa es la implicación de los principales directivos de la empresa y los directores generales. El ponente muestra, con el ejemplo de Metalloinvest, cómo se logró reducir la siniestralidad mortal y grave en un 90% en dos años y medio. Esto fue posible gracias a la creación de una cascada de comités de seguridad hasta el nivel de taller y a la implementación de un estándar de trabajo para los directivos. Es importante plantear a la alta dirección tareas complejas que afecten no solo a la seguridad, sino también a los procesos de producción. Por ejemplo, el problema de la alta siniestralidad entre las empresas contratistas en una de las compañías se resolvió mediante una reducción estratégica del número de contratistas y una revisión de los principios de interacción con ellos.
Se presta especial atención a la ejecución de proyectos en condiciones de financiación limitada. La falta de grandes presupuestos requiere microgestión, el desarrollo específico de equipos internos y la creación de un «embudo de iniciativas». El ponente también aborda el concepto de «Objetivo Cero». La práctica demuestra que cero accidentes es un indicador alcanzable si está respaldado por cálculos precisos, recursos y una verificación constante de los procesos. Para que el sistema construido no se desmorone tras la marcha del líder, sus elementos deben integrarse profundamente en los procesos básicos: estándares de la organización, módulos de formación para directivos y el sistema de motivación.
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