¿Con qué frecuencia nos preguntamos: "¿Por qué no nos escuchan? ¿Por qué no leen las instrucciones? ¿Por qué incumplen las normas?" y cosas similares? Surgen muchos "por qué" diferentes para un especialista en HSE durante su trabajo. Y muy a menudo intentamos transmitir información a los trabajadores emitiendo otra instrucción, reglamento o estándar.
Pero la práctica demuestra que la información llega al trabajador de base de una manera distinta a la que nos gustaría, o simplemente no llega en absoluto. De nuevo surge la pregunta: "¿Por qué?". Porque el supervisor u otro responsable directo no tiene tiempo para analizar y transmitir de forma clara y constructiva una información que él mismo tal vez no entienda, o que entienda de manera incorrecta. Para resolver este tipo de situaciones e informar a los trabajadores de manera más eficaz, en nuestra organización utilizamos varios enfoques que ayudan, entre otras cosas, a garantizar el funcionamiento productivo del sistema de gestión de HSE.
El primero: la celebración de jornadas de HSE y charlas de seguridad de cinco minutos. Las jornadas de HSE en los departamentos se llevan a cabo en formato de reunión, presididas por los jefes de departamento una vez al mes, con la participación de especialistas del departamento de HSE. Durante estas reuniones se abordan temas actuales de HSE y, posteriormente, se redacta un acta que refleja los problemas discutidos y las medidas que deben tomarse como resultado. Las charlas de seguridad de cinco minutos son impartidas al inicio de cada turno por los supervisores directos con el fin de llamar la atención de los trabajadores sobre los temas de seguridad más importantes. Para cada procedimiento se ha elaborado un documento normativo y se han designado responsables. ¿Por qué son útiles estas soluciones? Los directivos se involucran de un modo u otro en cuestiones de HSE, los trabajadores conocen los requisitos básicos de seguridad y reciben rápidamente información relacionada con la salud y seguridad en el trabajo.
El segundo: la realización de sesiones de instrucción en el lugar de trabajo junto con los supervisores. Esto nos ayudó mucho porque, en primer lugar, proporcionó un control adicional sobre la impartición de estas instrucciones, alejándose de un enfoque meramente formal; en segundo lugar, ayudó en gran medida a comprender, en particular, por qué los trabajadores incumplen ciertos requisitos de HSE; y en tercer lugar, durante la instrucción, los especialistas en HSE ayudaron a responder a aquellas preguntas de los trabajadores que los supervisores no siempre podían contestar. Además, cabe destacar que con este enfoque los trabajadores desarrollan confianza hacia los especialistas en HSE, lo que repercute positivamente en la seguridad de la organización en su conjunto.
El tercero: la realización de inspecciones periódicas junto con representantes de los departamentos. Durante la inspección, es necesario utilizar los equipos de protección personal (EPP) adecuados a las condiciones laborales y a los trabajos que se realizan en el departamento, dando así ejemplo a los trabajadores. Al llevar a cabo estas inspecciones, es importante prestar atención no solo a las infracciones, sino también identificar la causa de las mismas, así como encuestar a los trabajadores. Después de todo, son los propios trabajadores quienes mejor conocen las áreas más problemáticas y pueden aportar comentarios sobre los problemas existentes.
El cuarto: la impartición de formación en HSE. Sí, la formación en HSE es una obligación del empleador. En nuestra organización, la formación se lleva a cabo con la participación de especialistas en HSE. Es importante el enfoque hacia los trabajadores durante la formación: explicar lo que no se entiende y no evadir las preguntas incómodas. Durante el tiempo que llevo impartiendo formación, he capacitado a muchos trabajadores. Y muchos de ellos se interesan por las cuestiones de HSE y aprenden algo útil precisamente gracias a la formación. Al realizar la formación sobre el uso de EPP, recibimos comentarios sobre los equipos de protección disponibles en la organización y resolvemos los problemas que requieren nuestra atención.
En resumen, cuatro herramientas. Cuatro herramientas que posiblemente ayudarán a establecer una conexión con los trabajadores, resolver problemas urgentes y controlar el cumplimiento de los requisitos de seguridad. En mi opinión, son soluciones bastante sencillas y fáciles de implementar. Un especialista en HSE es una persona que no solo debe tener un enorme bagaje de conocimientos en seguridad laboral, sino también habilidades de comunicación interpersonal. Y la opinión de cada trabajador siempre ayudará a prestar atención a aquellas cosas en las que no nos habíamos fijado o que simplemente desconocíamos.