Muchas empresas industriales modernas se enfrentan a un paradigma: se implementan sistemas de gestión de seguridad y se establecen procedimientos, pero los empleados siguen infringiendo las normas, percibiendo al departamento de HSE como un órgano punitivo. Este conflicto interno se convierte en el principal obstáculo hacia el «Objetivo Cero»: la ausencia total de lesiones e incidentes. En este seminario web, Mikhail Kovalev y Andrey Khokhryakov analizan en detalle la experiencia de la empresa Salym Petroleum Development (SPD) en la transformación del entorno corporativo y la transición del control directivo a una cultura consciente de producción segura.
Los ponentes muestran, con el ejemplo de su empresa, cómo una auditoría de la percepción de la realidad reveló problemas críticos: el personal temía las multas, no entendía el sentido de muchos procedimientos y los contratistas se sentían vulnerados en sus derechos. Las barreras tecnológicas cuidadosamente diseñadas eran ignoradas, ya que los trabajadores no veían su valor.
Para cambiar la situación, se inició el abandono del enfoque tradicional «de arriba hacia abajo». En lugar de emitir instrucciones de forma unilateral, la empresa se centró en construir relaciones de confianza. Un paso clave fue la implementación de una política de puertas abiertas y un diálogo directo entre la alta dirección y el personal de línea, lo que permitió legalizar el derecho del trabajador a detener un trabajo inseguro sin temor a represalias.
En la presentación se examina en detalle la transición de las sesiones informativas formales a la implicación emocional. Los ponentes explican la mecánica de las sesiones de inducción, construidas en torno a historias reales de víctimas. Este enfoque obliga a los trabajadores a ponerse en el lugar de la situación y a comprender las consecuencias de una lesión no solo para la salud, sino también para la familia y su estilo de vida habitual.
Entre otras soluciones prácticas que han demostrado su eficacia se encuentran:
Incluso con cifras récord de trabajo sin accidentes (reducción del índice LTI de 0,9 a 0,1), el sistema puede fallar debido al factor humano. Al analizar las causas fundamentales de los incidentes, la empresa identificó cuatro patrones de comportamiento críticos que requieren atención constante:
Cambiar el enfoque de las investigaciones de la búsqueda de fallos técnicos al análisis de estos aspectos conductuales permitió desarrollar medidas preventivas más precisas.
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