Se puede aprender de los propios errores; es doloroso, pero se recuerda. Sin embargo, es mejor aprender de la experiencia ajena.
Por ello, el proceso de pasantía de los jóvenes directivos en el puesto de jefe del departamento de HSE está totalmente formalizado: existe un plan de pasantía estándar que, además de los clásicos Días de Seguridad, incluye nuevas prácticas implementadas. En primer lugar, fue necesario prever el trabajo con documentos para el estudio (repaso) de los procedimientos de HSE y seguridad industrial implementados, ya que casi todos los pasantes los conocen de forma muy superficial.
La parte principal de la pasantía consiste en diversos recorridos por diferentes instalaciones. Durante los recorridos se realizan observaciones y comunicación con el personal. Cabe destacar que siempre se realiza al menos un recorrido con comentarios en el que participan inspectores y especialistas en HSE, seguridad contra incendios y radiológica, pero sin la participación de la dirección. A este recorrido lo llamamos «pre-recorrido».
Es importante enseñar a ver lo bueno en los lugares de trabajo. Cuando el objetivo es solo encontrar deficiencias, la relación con el personal se vuelve cautelosa en lugar de basarse en la confianza. Por lo tanto, una de las tareas principales de los pasantes es aprender a identificar los puntos fuertes y las prácticas positivas durante el recorrido, las cuales pueden recomendarse con seguridad a otros departamentos, explicando el porqué.
Al realizar recorridos y observaciones, es crucial identificar los precursores de acciones incorrectas antes de que ocurra una infracción. En esto ayudan los inspectores experimentados: centran la atención en diversas desviaciones y las comentan desde el punto de vista de las posibles consecuencias si no se eliminan.
Por supuesto, si durante el recorrido hay infracciones evidentes, deben abordarse sin falta, determinando el riesgo posible y tomando una decisión para eliminarlo. Aquí la tarea es enseñar a los jóvenes líderes a ser proactivos, a no pasar de largo, y también a practicar la comunicación con el personal, la previsión de consecuencias y la toma de decisiones, algo vital para un directivo. (En una ocasión, mi jefe literalmente me hizo retroceder diciendo brevemente: «Vuelva», cuando yo tenía prisa y pasé de largo ante unos trabajos con infracciones. Esa fue mi primera lección de liderazgo: la lección de «no pasar de largo»).
Un recorrido obligatorio y muy importante durante la práctica es el que se realiza con la alta dirección de la empresa (el director y el ingeniero jefe). El objetivo de este recorrido es adquirir habilidades de liderazgo, enseñar a los directivos noveles a comunicarse con el personal, a construir relaciones, a no ignorar las sugerencias y, por el contrario, a involucrar y motivar al personal subordinado. Este recorrido es como una escuela de liderazgo.
Tras haber trabajado más de un año como directivos, los antiguos participantes de la pasantía respondieron así a la pregunta: «¿Ha cambiado su percepción tras la pasantía sobre su rol, objetivos, tareas y mecanismos para lograrlos en la organización y garantía de condiciones seguras en su departamento?»
«...Ha surgido una mayor atención a los riesgos y peligros. Evaluarlos, incluso en la vida cotidiana, se ha vuelto más sencillo y natural...»
«...Yo diría que el enfoque en la comunicación con el personal ha cambiado hacia la importancia de la seguridad laboral. Ahora está más claro en qué enfocarse...»
Así, paso a paso, logramos encontrar puntos de crecimiento para los jóvenes líderes.
Cabe destacar que, durante los recorridos y las discusiones, es necesario debatir todo lo visto de manera excepcionalmente honesta y amable: cómo tratarlo, cómo evaluarlo y cómo reaccionar. La crítica está fuera de lugar; se necesita un diálogo. Al fin y al cabo, todos tienen tareas similares.
La tarea principal de los recorridos es enseñar al joven directivo a alejarse del formalismo, a ser no solo un colega, sino un líder en todo, para quien es importante todo lo que sucede en los lugares de trabajo, y a ganarse la confianza del personal.
Sobre los siguientes pasos, en la próxima publicación.